miércoles, 5 de agosto de 2015

Berger. Aquí nos vemos.


...Esperemos sólo lo que tiene alguna posibilidad de alcanzarse. Reparemos algunas cosas. Un poco es mucho. Una cosa reparada puede cambiar otras mil.
¿Y?
Ese perro de ahí abajo está atado con una cadena demasiado corta. Cámbiala, ponle una más larga. Entonces podrá alcanzar la sombra, se echará y dejará de ladrar. Y el silencio le recordará a la madre de la casa que quería tener un canario en una jaula en la cocina. Y cuando el canario cante, planchará más. Y cuando se ponga la camisa planchada para ir a trabajar, al padre le dolerán menos los hombros. Así que cuando vuelva a casa bromeará como solía hacerlo con la hija adolescente. Y la hija cambiará de opinión y decidirá por una vez, llevar a su novio a casa a cenar. Y otra vez que vaya, el padre le propondrá al joven ir juntos a pescar....¿quién sabe lo que puede pasar?
Sencillamente, cambia la cadena.

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